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domingo, 28 de octubre de 2018

Titans Capítulos 2 y 3

Capítulos 2 y 3, y la verdad, no se si continuar viendo la serie o no. Hay cosas que están bien, otras que simplemente me reafirman en el escepticismo con el que empecé a ver este producto.

El segundo capítulo, "Hawk and Dove" continúa con la trama de Robin y Raven (o más bien Dick y Rachel). Dick se lleva a Rachel con unos antiguos colegas superhéroes (los mencionados Halcón y Paloma), de sus tiempos de compi de Batman. Tiene la esperanza de que ellos se hagan cargo de Rachel, pues esta hecho un lio, y lleno de dudas sobre su capacidad para hacerse responsable de una cría con problemas.

El capítulo resulta sólido. Continua la que para mi es LA TRAMA de esta serie, su núcleo sentimental y temático, de la serie, y del propio concepto de los Titanes, la familia como ese lugar de intimidad y confianza frente al hostil mundo. Me gusta como los problemas de Dick encuentran su reflejo en los problemas de Rachel. Ella precisa una mano amiga, Dick esta nervioso y no confía en poder hacerlo y se quiere largar, lo cual a su vez ahonda en las inseguridades de ella, creando conflicto de una manera orgánica y natural, ateniéndose a los personajes.

Me gusta eso. Sobre todo por el constante apelar al pasado de Robin con flashback, de como era un chico con problemas, solo, que necesitaba canalizar su furia, y de como le ayudó Bruce Wayne. Y como ahora eso recae sobre él, con una chica poderosa y peligrosa con necesidad de guía y cuidado, mientras tiene que lidiar con sus propias inseguridades sobre sí mismo, como que se haya vuelto enormemente violento (algo que agradezco que el personaje y sus antiguos camaradas superhéroes reconozcan en voz alta), razón por la que se ha querido alejar del mundillo al que se ve obligado a regresar por todo el tema de Raven.

Su historia con Halcón y Paloma entra en este capítulo como fuente de inestabilidad entre los personajes, aparentemente con un rollete inconcluso entre el Petirrojo y la Palomita, para ira del machorro Halcón, actual pareja de la Paloma y............que si, que se los ha presentado, de qué se conocen, y se les ha dejado en el escenario. Por lo demás, el episodio ha sido para los personajes más importantes, que siguen desarrollando su movida.

El Capítulo 3, Origins, es el que me ha llenado de escepticismo. Principalmente porque reaparece "Starfire", o el sucedáneo de Kory Anders que hace de ella. Hay muchas cosas que se esforzaron en este capítulo en sacarme de la historia, que por otro lado continúa con el conflicto entre Dick y Rachel, que he dejado claro, es lo importante aquí. Ellos siguen siendo lo único sólido en una secuencia de cosas cuestionables.

 Kory, no se muy bien como, encuentra la casa de Rachel, engaña y luego apalea sin problemas a unos polis, y luego, no solo es perfectamente capaz de seguir el rastro de Robin, sino de los malos que le habían arrebatado a Rachel en el capítulo 2. ¿Como cojones hizo eso? Ni idea. Lo ponía el guión. Lo cual me lleva a otra. Se supone que Kory esta amnésica, pero eso en ningún momento le supone un problema. No hace mella en sus habilidades o en su determinación de alguna forma. No es que fisicamente sea pintoresca (por no usar otros apelativos) o que su personalidad, al contrario que Raven o Robin, no recuerde al personaje que se supone es, aunque sea de pasada, es que han querido hacer de ella a una especie de Jason Bourne, el molón agente secreto en busca de su pasado, pero olvidándose de todo lo que hace especial a aquél.

La amnesia es una herramienta argumental que en nada define a Kory, solo es parte de la historia. Esta mete palizas, lanza fuego, hace gala de habilidades de rastreo e investigación que rivalizan con las de Robin (enseñado por Batman), y lo hace todo sin levantar una pestaña, sin cuestionarse porqué razón es capaz de todo eso, sin perturbarse ni nada. No entiendo como se ha sido capaz de representar a Dick y a Raven como dos personajes con conflictos, debilidades y fortalezas potables y creíbles, y aquí se ha decidido confundir fortaleza con imperturbabilidad. No imperturbable como rasgo, sino como incapacidad general del personaje de verse afectado por cosas que en lógica deberían afectarle algo. Es decir, mala escritura de toda la vida. El personaje se mueve por ahí como si fuese guay, segura de sí misma, y que nada, nada, le sorprende. ESTÁS AMNÉSICA JODER, me dan ganas de gritarle a la pantalla. ¿Que tal un poco de angustia, que tal un poco de "¿y esto?" cuando lanzas fuego por primera vez? ¿Que tal algo que le de interés a tu personaje, que nos diga algo de ella, que cree conflicto? No puedes decirme que esta tía no se acuerda de nada y luego que vaya por ahí como si fuera James Bond y nada le sorprendiese.

Me resulta irritante lo fácil que esta tía se desenvuelve. Nunca nos explican de donde saca la pasta para moverse o las pistas para encontrar todo lo que encuentra, mientras Robin tiene que sacar chismes tecnológicos que nos explican porqué él sí sabe. Me saca de una historia que, a base del golpe de guión, representados por Kory, nos lleva a la iglesia donde nació Rachel. Kory y Robin, tras entenderse mutuamente, la dejan allí mientras se van a investigar un almacén que Kory usaba al parecer como base de operaciones antes de perder la memoria. Muy bonito, si no fuera un alarde de estupidez supina que la dejen a cargo de las monjas. Estas la secuestran, porque saben lo que ella es, y aunque no se deciden a matarla, si la encierran para contenerla, causando un desastre ya que la tensión emocional de Raven libera al "monstruo" que lleva dentro, que destruye la iglesia. No tenían porqué desconfiar de las monjas, pero cuando unos tarados andan tras la chica, capaces de encontrarte sin problemas, con superfuerza, y capaces de apalizarte a ti y a tus aliados superhéroes, unas monjas no parecen la mejor protección, y resulta ridículo que los dos se larguen sin velar por ella.

Los tarados son otra cosa a destacar. Yo pensaba que pertenecían al mismo grupo que el fanático religioso que intentó matar a Rachel para prevenir el advenimiento del maligno que representa en el primer capítulo. Pero no, parece que sirven a uno que esta a favor del diablo. O eso me pareció entender. Un poco lío ahí. Da igual. Que son raros sería decir pocos. Son un estereotipo de familia blanca de clase media alta norteamericana, adorable en su cargante ñoñería y cursiladas si no fueran una especie de asesinos programados o algo, que se potencian con inyecciones.

Como antagonistas, más haya del factor desconcierto que representa su rareza, y quizás el simbólico (una familia "tradicional" totalmente artificial vs los Titanes, una familia no tradicional pero auténtica) no hay por donde cogerlos. Son un instrumento de la trama de momento, y poco más. A quien o que sirven, tampoco se aclara. Su jefe aparece en este tercer episodio, pero no resulta ser un personaje mucho más interesante que sus esbirros de momento.

Antes de acabar, indicar que, al igual que Kory, la "familia" encuentra a Robin con facilidad. Este se había ido con gente de su pasado para ocultarse, y los malos, interrogando a su compañera, la cual ni puta idea tenía, le encuentran. ¿Como? A saber. Como la serie siga con esos fallos de bulto.........

domingo, 14 de octubre de 2018

Titans 1x01: ¿Una Posibilidad?


Estoy en conflicto con Titans tras este primer episodio. La serie de animación sobre estos personajes me dejó honda huella con estos personajes, suficiente como para, más entrado en años, la retomara......y me volviera a gustar, en su infantil pero no carente de habilidad, uso de sus personajes, actores de voz e historias. Estoy a buenas con casi cualquier producto que venga de estos personajes.

Pero Titans había conseguido arrojar, al anunciarse, una sombra de duda sobre mí. Una gran sombra. De forma temprana, resultaba obvio que estaba hecha en ese plan oscuro, de novela negra casi, marginal y violento, en el que DC parece bastante empeñado en colocar a sus personajes. No es que me queje. Me gusta ese estilo. Pero demasiado a menudo esa tendencia ha venido acompañada de incomprensión de los personajes y de su naturaleza heroica ulterior, que no se debería soslayar por una pretendida mayor madurez en la sangre y la violencia, que demasiado a menudo no es tal. Algo que, sumado a algunas cosas cuestionables en sus trailers,........ya, la duda. Pero la he visto, religiosamente, como sabría que al final haría.
Se les debe de haber ido todo el presupuesto para trajes en el de Robin

Reservándome los spoilers para los detalles, diré que mejor de lo que esperaba, en lo que respecta al menos a los personajes de Raven y Robin. Los efectos flojean con la primera, pero no tanto como para sacar al espectador de la trama, y las secuencias de acción con el segundo están bastante chulas. En cuanto a caracterización y trabajo de actores, veo potencial ahí. Realmente reconozco a los personajes que se intentan representar, a pesar del enfoque oscuro e intensito, de la sangre, de la cinematografía casi siempre en penumbra, o de que a veces se apele a un estilo de peli de terror, o a una de mafiosos. Sus tribulaciones son reconocibles como propias de estos personajes, por lo que una vez me sobrepuse a la elección de estilo a priori tan en conflicto con unos personajes llamados los "TEEN Titans", pude disfrutar de la función lo suficiente como para enarcar una ceja.

Ahora, todas las buenas vibraciones relativas que me despertaron esos dos personajes y la historia en torno a ellos, tal y como se ha dado, (debo decirlo, son mis favoritos de los Titans) están ausentes de la parte del capítulo correspondiente a Starfire, que se me ha atragantado tanto como ya esperaba por los trailers. Un atragantamiento que va más allá de la "curiosa" (por no emplear otros apelativos) elección de vestuario y perfil físico que han elegido para ella, algo harto ya comentado tras los trailers. Siendo positivo, todo lo referente a ella es secundario a la trama interesante, la de Raven y Robin, cuyas tramas pronto confluyen.

Sin duda sabemos a donde fue a parar el presupuesto para trajes

Sensaciones mixtas en general. Veo tanto potencial para crear algo potable como para degenerar en un producto chapuzas que redunde en la violencia y en su áspero y violento estilo como único gesto de madurez, para compensar la chapucería y las limitaciones. El relativo éxito en trasladar las vicisitudes de algunos personajes a un contexto donde una mutilación explícita, o un zombie, a lo Walking Dead, no desentonarían demasiado, me da cierta esperanza. Su Starfire, no obstante, nos advierte con su presencia, nos recuerda que esta serie es oscura, y puede estar llena de errores/horrores. Nos conmina a permanecer vigilantes y no relajar la tensión.


Crítica e Ideas con Spoilers 

Este primer capítulo aborda especialmente a Dick Grayson (Robin), Rachel Roth (Raven), y "Kory Anders" (Starfire), con una aparición de Beast Boy al final, como cliffhanger. El capítulo ha girado, sin que hubiera sorpresa por mi parte (aunque no por ello menos lo agradezco), en torno a Raven. Es obvio, por la propia idiosincrasia del personaje, que su historia posee los mejores boletos para iniciar una trama que tenga conflicto, oscuridad, temor, redención, pena, violencia, y todo lo que le quieras meter, y van por eso a tope. La puerta de su habitación con cerrojos por fuera, el obvio miedo que le tiene su madre, su asesinato ante Raven después de ser obligada a confesar que no es su madre (biológica), una extraño culto/secta o algo que la quiere matar por lo que es, etc etc. Me gusta el perfil que se crea de Raven, una chavala buena e inocente que tiene un abismal miedo de sí misma, de lo que es, del monstruo homicida que guarda en su interior, liberado en momento de estrés emocional. Que la quieran matar por lo que es (todo el que conozca al personaje lo sabe) pone sobre el tablero un concepto interesante, que espero no desaprovechen, si la trama va a ir, como estimo, de como se juntan los personajes para darse el mutuo apoyo y respaldo que ninguno de ellos ha tenido en solitario.

Por ahí parecen ir los tiros al juntar a Raven con Robin. Este es aquí un hombre crecidito, agente de policía de Detroit, y retirado como socio de Batman, aparentemente hastiado de la violencia que rodea al justiciero de Gotham. A juzgar por el despliegue de violencia que ejecuta el propio Robin sobre unos delincuentes cuando se le cruza un cable con un violador de niños, su Batman debe ser Batffleck (aunque creo que este Robin no mata a nadie, todo sea dicho). Fuera de coñas, percibo un propósito. Robin desdeña ese círculo vicioso de violencia sin final a la vista en el que más de una vez ha degenerado la vida de Batman, un círculo que parece arrastrarle a él también. En este contexto, una niña que le llega necesitada de ayuda física y emocional, parece prever una historia de redención, o de revalidación del papel de héroe que tan hastiado parece tenerle.











Mientras la serie sea capaz de mantener en pie esto de aquí, puede que tenga alguna posibilidad




No es el enfoque que yo hubiera elegido para estos personajes, especialmente vista su representación en un estilo tan decididamente brutal y violento, pero puedo comprarlo. Compro, sobre todo como promesa de lo que puede llegar a dar el concepto.

Es todo lo de Starfire lo que me despierta dudas serias. Su despertar en un coche accidentado, aparentemente con amnesia, con mafiosos rusos pegando tiros, antecede una trama que pareciera salir de las pelis de Bourne, con la tía volviendo sobre sus pasos para investigar de donde viene, con su pinta de "trabajadora de la calle" (no tan accidental, dado que se nos dice que se benefició a un capo ruso). Tras partirle el cuello a uno, e incinerar jocosamente a tres tíos, nos enteramos que aparentemente Starfire se benefició al ruso para obtener info o ayudar, o algo, a una niña. Chica que no podía ser otra que Raven. Aun no sabemos como encaja unos mafiosos rusos en todo esto, pero supongo que nos enteraremos.

Que baje Dios y me lo explique, porque no lo entiendo

Con Starfire, las objeciones me vienen ya de entrada en el mismo plano conceptual de su diseño físico. Lo que ya se había comentado con los trailers. Mira que había variantes por las que podían haber optado. Una mujer blanca, alta y voluminosa, con el pelo teñido de pelirrojo, habría sido a priori la elección más lógica, creo yo, sobre todo si vas a optar por no representar su piel dorada anaranjada de toda la vida. Te habrías acercado todo lo posible al perfil físico del personaje, sin entrar. No, en vez de ello, optan por ponerle pelo color rosa chicle, como queriendo apelar a las versiones más recientes del personaje, pero muy rizado, como queriendo apelar al pelo del personaje de los cómics en los ¿80 quizás? No lo recuerdo ahora mismo. Todo ello sobre una mujer negra (supongo que para cumplir con la correspondiente cuota racial) a la que esa obvia peluca le sienta especialmente como un tiro en las costillas a un paisano (en serio, ¿tanto costaba poner una pelirroja). Peluca que, combinado con el vestuario.....pues eso, nos retrotrae a una de las profesiones más antiguas de la historia, junto con la de enterrador. Y ojito, que hasta parece  deliberado y todo, como ya he comentado. Lo que solo me hace ponerme más escéptico, porque ni siquiera torpeza pueden alegar.

Pero lo peor es que, al contrario que con los otros personajes, nada en ella me hace pensar en Starfire. Si con Robin tenemos sus problemas derivados de su identidad justiciera y la influencia de Batman, y con Raven, la problemática de ser medio demonio, que son intrínsecos de ellos, haciéndolos reconocibles, sean actores en una serie dark o dibujos animados en una serie más distendida, con Starfire hemos tenido una trama que podría haber tenido cualquiera, y el comportamiento del personaje expresado a través de la historia remata la función. Starfire es una tía emocional, un terrón de azúcar casi, según la versión, muy abierta y distendida con sus emociones, a veces con una cierta incomprensión en la forma de desenvolverse los humanos. Aquí tenemos a una tía implacable, por como asesina peña sin compasión y sin pensárselo demasiado, aparentemente ducha y segura de sí en eso de actuar a la sombra (porque lo hace instintivamente estando sin memoria), muy en control de sí misma (a pesar de que debería estar algo nerviosa por eso de haber perdido la memoria). Que si no fuera porque lanza fuego, no desentonaría en una de esas peli de drogas, sexo, mafia, matones y corrupción. Un personaje totalmente irreconocible, tanto físicamente, como en la personalidad. Si con Raven y Robin puedo aventurar por donde irán los tiros, porque se me antojan reconocibles, y el capítulo me ha hablado de ellos, con Starfire no puedo......porque esto no es Starfire, ni tiene nada que me permita reconocerla mínimamente como tal.

Lo cual no quita que eso se pueda arreglar después. Veremos. Es esta insustancialidad en la parte de Starfire, con su cuestionable criterio de caracterización física y de personalidad, lo que más me ha sacado de la trama. Puede que haya a quien le guste. No lo se. De momento, es la parte de Raven y Robin la que parece aceptablemente hecha. Para mí, son los personajes más importantes, los que tenían que salir mínimamente bien hechos, por lo que le daré un pase a la serie de momento, y mientras eso se mantenga. A ver que hacen.


Esto me resume bien el problema estético con Starfire (a Beast Boy aun no lo juzgo aun, que apenas ha salido, pero también parece prestarse). Starfire debe resultar llamativa. Ahora, hay formas y formas de enfocar el asunto. 

sábado, 13 de octubre de 2018

Héroes que Vivieron lo Suficiente para Verse Convertidos en Villanos

Stannis te avisa. El artículo es oscuro, y esta lleno de spoilers. A sí que entre usted libremente y por su propia voluntad. 


"O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en un villano". Con esa frase, Harvey Dent convencía a Batman, en un informal conversación, de que era un buen tipo, un aliado potencial, que entendía por sí solo los temores que el justiciero alberga a lo largo de la historia del Caballero Oscuro, que es verse superado por la magnitud de su misión, que su causa y cruzada perdiesen su esencia y su significado, que degenerase de alguna forma. No ser el modelo que pretendía ser, en definitiva, y lo necesario que era un reemplazo que tomara el manto. El Caballero Oscuro nos mostró esta problemática para Batman de entrada, al verle detener a algunos imitadores suyos, que con bastante menos habilidad, tino, o comprensión de lo que hace a Batman un héroe, se habían alzado en milicia, dispuesta a impartir justicia a tiros, como todos los demás delincuentes. La línea fina del justiciero entre ser un héroe o ser un delincuente más, otra criatura para nada ejemplar, y que no mejora la situación con sus actos. Es una línea no solo afincada a la idea de ser Batman, sino que de un modo u otro sobrevuela a otros tantos superhéroes, y como no, a los que solo son héroes a secas de mil y un historias. ¿Donde esta el límite de mi cruzada? ¿En que punto el afán de justicia, o protección, o de defender unos valores, o lo que sea, supera los principios, la decencia, la lógica, o la coherencia de mis actos?

No se me entienda mal. No hablo de héroes que se vuelven villanos. No al menos en lo que uno pueda entender en la visión más simplificada de esa frase. No hablo de Harvey Dent en el Caballero Oscuro. Aunque su propia frase pareciera que se aplica a él, a su desarrollo como personaje en esta peli, no tanto, en realidad. A grandes, rasgos, Harvey se volvió loco. Cierto, su cruzada se vio opcada por su lógica reacción humana de mandarlo todo a la mierda. Pero no perdió su rumbo siendo lo que era, se convirtió en otra cosa. Su frase en esa peli se aplica, como ya he mencionado, a Batman, a su miedo de sobrevivir a su causa, a su utilidad en ella. Virtualmente lo que termina pasando. Batman ha superado el estadio de inocencia  y pureza del héroe, donde la ley toleraba su existencia y actos, y la gente lo aclamaba. No podía durar. En cuanto las cosas se complicaron, en cuanto el gris empezó a teñir su labor, y la visión que tenía de sí mismo (y que los demás tenían de él), el statu quo cambió. Ya no era EL BUENO, era ese coñazo, ese que nos pone en peligro, ese cruzado fanático que va a hacer que nos destruyan a todos. De ahí que Batman lo acepte. Acepte el manto del justiciero que ha vivido lo suficiente para ser una molestia, una carga para su causa y para el mundo, precisamente por ser lo que es, un héroe dispuesto a todo para cumplir con su misión.

Y eso es lo que para mí significa esa frase, y lo que me ha traído aquí. No los héroes que se vuelven malos, sino los que se adhieren tanto a sus atributos de héroe, o que a priori podríamos considerar heroicos según nuestra manera de entender lo que es un héroe, que......simplemente dejan de serlo. Se pierden en el concepto. Y si, eso los puede volver malos......pero me parece que estoy intentando alcanzar un importante matiz aquí, que espero haber conseguido. O ir consiguiendo.


¿Me valdría Anakin Skywalker, por ejemplo? A medias. Anakin era un héroe de las Guerras Clon. Un gran Jedi con mucho potencial, alienado por las poco comprensivas conductas del Consejo Jedi y sus normas de mierda. Un chaval un poquitín harto y con razón de las hipocresías de la Orden, su inmovilismo y otras obvias debilidades. Pero cualquiera que me conozca un poco sabe que me gusta Star Wars, disfruto las precuelas, y soy muy crítico con su desempeño de su historia (puede que algún día le meta mano a eso....). Y entre las cosas que critico, esta la corrupción de Anakin, que solo alcanza un estado medianamente comprensible (a golpe de premonición autocumplida) en el plano íntimo del personaje. A pesar de alguna que otra muestra de autoritarismo por parte del joven Anakin, nunca se explora esa faceta. Que a grandes rasgos, sí se asimilaría a lo que pretendo aquí. Creo sinceramente que Anakin debería haber sido un facha. Alguien con una valoración clara de los problemas de la República (débil, burocrática, corrupta, permisiva, y en última instancia, dividida por aprovechados que se alimentan de las frustraciones de la gente para venderles una causa separatista y enfrentarlos con el resto de la República), y que, debido a ello, adopte una postura, razonable, o al menos lógica, dentro del contexto de las Guerras Clon, basada en la fuerza como medio de superar estas debilidades, de cambiar......para mejor, en principio. Un héroe que ha tomado un camino que coincide con una versión extrema de sus propios valores, sacrificando sus rasgos más "buenos" en el altar de "lo que debía hacerse" para salvar a la galaxia de sí misma. Eso sí se aplicaría a este artículo. Pero no es lo que tenemos. Tenemos a un Anakin que en Mustafar proclama "haber traído la verdad, la justicia y la seguridad a su nuevo Imperio", y no sabemos si él lo cree o no de verdad, porque todo esto es nuevo en él. Este fanatismo no ha formado parte del proceso de pensamiento que le ha llevado ahí. Hablar de héroe tan afincado a su pensamiento, a sus principios, o a lo que él cree que debe hacerse, que se torna corrupto no se aplica en la manera en la que las precuelas construye a Darth Vader. Todo esto nos sirve, eso sí, para delimitar un poco al tipo de personaje que persigo.

"The hardest choices require the strongest wills"
Todo esto empecé a pensarlo en verdad cuando vi la tercera de los Vengadores, y a su excelente villano. De esa peli me gustan muchas cosas, y Thanos es la principal de ellas. Para empezar, por como le enfocan. Como el prota. Entre el mar de personajes de la Marvel, todos tenían en común a Thanos como enemigo. La oposición a lo que fuera que este quisiera hacer era el único nexo común entre todos ellos. Por ello, resulta deliciosamente lógico tomar a Thanos y su cruzada como el eje sobre el que pivota todo lo demás. Y para ello, la cruzada de Thanos debía ser algo con lo que se pudiese empatizar.

Y se logra. Hasta el punto de que hay gente que calificaría a Thanos como el héroe de la historia. No lo es, pero se le da tratamiento de tal. Los otros son los héroes, pero Thanos es el protagonista cuya historia esperamos ver completada (o trágicamente abortada) y en la que los demás intentan impedir que cumpla su "heroica" acción. En Thanos esta el convencimiento de estar haciendo lo correcto, y estar preparado para lo que sea en el proceso de hacer lo correcto. Una descripción que resume a la perfección que personaje es el que busco. Porque Thanos reúne atributos indudablemente heroicos, como la capacidad de sacrificio, el compromiso, incluso la piedad o la honradez, incluso hacia sus enemigos. Tal es así que su búsqueda de las gemas no es más que su deseo de ver cumplido su misión de la manera más rápida, efectiva e indolora posible. Ni siquiera niega que lo que hace es algo terrible. Es más, lo lleva como un refuerzo de su condición de héroe. Yo aguanto lo que otros no. Yo estoy dispuesto a tragar con la mierda que los demás ni se atreverían a tocar. El heroísmo entendido como una honrada, altruista, pero terrible y fría ponderación en el que todo vale por el bien mayor, donde el bien general supera el mal particular o al de uno solo. Donde un solo ser se arroga el derecho de juzgar, y juzga en masa. Porque esta en posesión de la verdad. Porque nadie más esta dispuesto ¿Vamos viendo por donde va el tema?



"If I must sacrifice one child to the flames to save a million from the dark.....Sacrifice....is never easy, Davos. Or It is no true sacrifice"
Y de Thanos pasamos a su versión (¿O es al revés?) en el simpático mundo de Poniente, el puto Stannis de la Casa Baratheon. Las líneas que presiden son sacadas, al parecer, de los libros en los que se basa Juego de Tronos, y ojalá hubieran estado en la serie, habrían perfilado mucho mejor a un personaje que ya es, de todos modos, uno de mis favoritos. Sus líneas expanden lo que ya veníamos diciendo de Thanos. Tanto el verdadero rey de Poniente como el Titán Loco comparten esa idea sobre el sacrificio. Pues donde mucha gente, socialmente, en general, consideramos el sacrificio como algo positivo, estos personajes lo aceptan, no como algo inevitable, sino como parte esencial de su vida y su cruzada. No se resisten a la idea de tener que perder algo por un bien mayor. Es una verdad.

Ambos personajes lo muestran gráficamente cuando se les pone en la disyuntiva de sacrificar lo más querido o abortar su cruzada. Curiosamente, en ambos casos, es una hija lo más valioso. En ambos casos, un acto de fe es necesario para mostrar su compromiso y poder terminar. Y al más puro estilo del santo Job, el acto de fe consiste en sacrificar un hijo. Con la diferencia de que Dios no para ni a Thanos ni a Stannis como hizo con Job. Aun es pronto para hablar por Thanos, pero en Stannis la moraleja es clara. Cualquier pretensión de ser un héroe, de ser el salvador del reino, el elegido para salvar al mundo en la guerra venidera, se desvaneció allí mismo, consumido por su celo. Me gusta Stannis, sobre todo por la imagen que se extrae de él a través de frases suyas de los libros, porque se considera, como Thanos, el héroe de la historia. El gran guerrero de probada capacidad y abnegado sentido del deber y sacrifico cuyo reclamo de su derecho a un trono esta intrínsecamente relacionado con liderar y salvar a su reino de una poderosa y oscura amenaza (¿alguien dijo Aragorn?). Stannis es claramente llevar el modelo de héroe predestinado a un punto interesante cuando se plantea la pregunta de ¿y si no es él el elegido, y toda la cruzada es un error, y esta haciendo el manta? No por nada en los libros y serie se le junta con Jon Nieve (el verdadero elegido), y hasta se llevan bien. Aquel que creía, estaba convencido, de ser el héroe, con el que simplemente lo es, el que no cree nada con fervor impositivo e implacable, simplemente actúa. ¿Vamos viendo porqué no son héroes estos sujetos?
Su fiel consejero ya le advirtió de las consecuencias de empezar a sacrificar peña, no como excepción, sino como manera de manejarse en general. 



"If you have given up your heart for the Tower, Roland, you have already lost. A heartless creature is a loveless creature, and a loveless creature is a beast"
Si hay algo que me gusta de las novelas de la Torre Oscura es su protagonista, que es.....bueno, él es el centro de todo. Roland Deschain es un Pistolero. En su mundo, sería algo así como un Caballero Jedi en Star Wars, un guardián de la paz y la estabilidad contra las fuerzas del caos. Un guerrero, un diplomático, un sanador. Hombres (y a veces mujeres) de vidas guiadas por el deber, de frío temperamento. Roland es el último, su mundo, los Pistoleros y todo lo demás, fue consumido en una violenta revolución, a la carta de las fuerzas que pretenden destruir el universo destruyendo la Torre, el centro de toda la creación, el nexo entre todos los mundos que existen. Roland quiere llegar a la Torre, esta obsesionado con ella, hasta el punto de ser calificada por otro personaje como "su droga". En un hombre que lo ha perdido todo, solo le queda el Ka (en su mundo, un término que define el deber, pero también destino, lo que uno debe hacer porque para empezar, para eso existe). Quiere llegar a la Torre, pero no solo para salvarla. Quiere llegar porque quiere saber porqué su mundo se ha ido a la mierda, porqué tanta miseria. Aunque pocas veces se verbaliza en los libros, lo que mueve a Roland subterráneamente es un difuso deseo de subir al centro de la creación y saber porqué, y si puede, arreglar las cosas.

Una de las características del viaje de Roland es el constante sacrificio. Todos aquellos cercanos a él, todos sus allegados, todos los que le han seguido, todos han muerto en el transcurso de su cruzada. Roland es un hombre lo suficientemente empático como tener amistades, desearlas, y sentir su pérdida, pero lo suficientemente frío, implacable y enfocado como para ponderar en una balanza las vidas de sus allegados y su deber para con la Torre. Una ponderación siempre desfavorable para todos sus amigos, que se limitan a seguirle hasta el fin del mundo y caer por el camino, víctimas del celo de Roland, que no sabe como parar. Y con su deber convertido en obsesión personal por arreglar lo roto, más aun. A lo largo de los libros de la saga, es la maldición del prota, ser capaz de sentir lo que pierde, ser capaz de continuar igualmente a pesar de ello, entablar nuevas y sinceras amistades, pero temiendo siempre que el fantasma de la Torre al final reclame esas almas que sinceramente le quieren seguir. Sorpresa ninguna cuando termina pasando. La fortaleza indomable de Roland es su más preciada característica, que le hacen prevalecer e insistir, pero también su maldición. Nunca cejará, no puede, ni desviarse un paso.
Por ello el final de la saga me parece precioso. Roland sube a la Torre, llega a lo más alto, buscando respuestas a su mísera existencia, llena de culpabilidad, tragedia y pérdida...un hombre frío, esclavo del deber, que ha cumplido su misión y puede pedirle explicaciones al universo.....sube.....y volvemos al principio del primer libro. Salvo porque esta presente una reliquia familiar que estaba ausente la última vez (y que Roland recuerda varias veces a lo largo de la saga, preguntándose porqué no la cogió cuando pudo), es el comienzo otra vez. El principio del primer libro. Como si nada hubiera cambiado. Roland Deschain persiguiendo la Hombre de Negro a través del desierto, y llegar a la Torre como su máxima obsesión. Nos damos cuenta que toda la historia no hacía incapie por nada en la larga ristra de nombres que el "heroico" Pistolero, defensor y salvador del mundo, ha llevado a la tumba en el trascurso de su cruzada. Su madre, amigos y allegados, mascotas, personas inocentes random....incluso lo que podríamos llamar su hijo adoptivo (si, los hijos otra vez). Esto es el Purgatorio de Roland, y a la pregunta de porqué mi miseria, la respuesta del universo es......empieza otra vez, a ver si vas aprendiendo. La fría e inflexible tozudez de Roland garantizan que será un largo trayecto hasta su redención, si esta llega. Hasta que logre terminar su misión sin sentirse tan culpable y acosado por sus demonios internos que tenga que subir a la Torre a purgarlos, y repetir el ciclo.


"You would risk everything you have in the hope that the future is better? What if it isn't? What if you wake up to find that the future you shaped is worse than what was? 
La franquicia Dragon Age no adolece de ejemplos de personajes "heroicos" que entran en el terreno del gris hasta el punto de ser el villano. De hecho, la franquicia empezó con uno como uno de los antagonistas principales: Loghain Mac Tir.

En Thedas, el continente donde su ubican los acontecimientos de la saga, tienen lugar periódicamente las Ruinas, que suceden cada vez que los Engendros Tenebrosos, criaturas y personas poseídas por una extraña enfermedad que las transforma en monstruos de una mente colmena, encuentran a un Viejo Dios (dragones antiguos y poderosos que están invernando bajo tierra). Cuando lo encuentran lo infectan, lo convierten en uno de los suyos, y este los dirige a la superficie, dando comienzo la Ruina, una devastación de tierras y poblaciones que no cesa hasta que el dragón es abatido. La Orden de los Guardias Grises se creó específicamente para vigilar y contrarrestar las Ruinas, y son los únicos con la capacidad de destruir a uno de estos Archidemonios, como los llaman.


En Dragon Age Origins contemplamos el surgimiento de la Quinta Ruina en el Reino de Ferelden. Los Guardias acaban de ser readmitidos después de pasar mucho tiempos prohibidos en el reino, y se unen al ejército real para detener la invasión. El rey es joven, entusiasta, buena gente, pero un capullo iluso, para desagrado de Loghain Mac Tir, mano derecha del rey, padre de la reina. Loghain es veteranísimo de la guerra de independencia de Ferelden contra la vecina Orlais, mano derecha del anterior rey durante la guerra. Es, por tanto, un ajado y práctico veterano, patriota redomado, escéptico por decir poco de todo lo extranjero, especialmente lo orlasiano (muchos Guardias Grises vienen de ahí, por cierto) acostumbrado a las soluciones difíciles que nadie más quiere hacer. Hay como un patrón, ¿verdad?, Stannis, Roland o Thanos tienen un indudable tufo a campañas militares, guerra y dificultades como aspecto fundamental que  ha forjado el carácter de esta gente. A tipos a los que llamas cuando hay un problema desagradable que nadie más quiere abordar.

Como digo, Loghain es perro viejo, escéptico y arisco, la antítesis del rey, que es joven, inocentón y simpaticote. Cuando tiene lugar la Batalla de Ostagar, el rey debía cargar con los Guardias para retener a los Engendros, y Loghain, cuando fuera avisado por una almenara, cargar por detrás. Tu personaje es el encargado de encender la almenara, y tras increíbles dificultades, lo hace.......y Loghain no acude, se larga con las tropas, y el rey muere con el resto. Así empieza el juego.

Teyrn Loghain Mac Tir, the brilliant commander. Pity the one time you tried to rule, you failed miserably. You had to be beaten, humiliated, lest you destroy your own country.

A partir de ahí, hay dos maneras de entender lo sucedido. Que el rey fue estúpido, que los Guardas tardaron demasiado en dar la señal, que la batalla ya estaba perdida y que Loghain prefirió conservar fuerzas en vez de perderlas inútilmente. O, que Loghain, que desconfiaba de los Guardas extranjeros tan favorecidos por el rey, que resentía la estupidez del rey, aprovechó la situación para dar un golpe de estado, con la excusa de no haber podido salvar al rey. Lo gracioso es que una, otra, o ambas a la vez, podrían ser ciertas. Porque Loghain da un golpe de estado, se asegura de poner leales a él en puestos importantes, y eliminar/debilitar a todos aquellos nobles o elementos que le supongan un obstáculo, así como culpar a los Guardas de la muerte del rey y perseguirlos. Esto podemos verlo como un brutal dictador haciéndose con el poder y asegurándose de que nadie le pueda contestar (o los Guardas contradecir su verdad oficial), o podemos verlo como los actos de un hombre duro que ante el temor de una nueva invasión extranjera y de una guerra civil porl a crisis sucesoria que desgarre la nación, ha decidido no cortarse un pelo en mantener el país unido y controlado.

Sea como sea, Loghain no cree que la Quinta Ruina sea verdad, y sus actos gastan los mejores esfuerzos del reino. Derrocarlo es fundamental para poder centrarse en el problema real. Loghain puede morir en un duelo, ejecutado, o dejado con vida y condenado a unirse a los Guardias, convirtiéndose en aliado. Y cuando le conoces........la ambigüedad del personaje esta ahí. Parece sincero en la idea de que no podía salvar al rey (ni siquiera de sí mismo ya para empezar, por débil e iluso) pero sí salvar al reino, aunque se estuviera equivocando con su diagnóstico y receta. Un hombre de deber. Pero no quita la idea de que a lo mejor eso era lo que se decía así mismo para tranquiliza su conciencia. La lista de actos altamente cuestionables en aras de estabilizar el reino no solo casi lo destruyen, es que fueron actos bien cuestionables. Suficientes como para condenar a la muerte o el exilio a un héroe admirado en el reino.

En Dragon Age Inquisición (si llega vivo), Loghain sirve a los Guardias a los que quiso destruir en su época con distinción y lealtad, movido por un sincero deseo de expiar lo que considera sus errores del pasado, y cumplir con su deber. Por lo que podemos decir que Loghain fue sin duda un héroe tan embebido en esa condición que no dudó en considerar que suyo era el deber y la potestad de "salvar" al reino. Y acabó de villano en el proceso. Al menos se le deja redimirse.


Pero Dragon Age nos da otro personaje que se ajusta al criterio de héroe convertido en villano. Como con Loghain, hace falta un rápido repaso de mitología. En el mundo de Dragon Age, hay dos mundos, el físico, el inmutable, donde vive la gente, y el espiritual, el Velo, el mundo mutable, donde habitan los espíritus. Solos los magos pueden visitar ese otro mundo "soñando", y es de ahí de donde extraen su poder. Varias religiones de Thedas te dirán que los espíritus son demonios esperando su oportunidad de poseer a alguien en el plano físico o de ser convocados, y es una de las razones por la que se discrimina y se ejerce férreo control religioso sobre los magos. Pero hay quien dice que los espíritus son criaturas mutables que vienen de un mundo donde nada es estable y físico, de un mundo de sueños, maleable por las conciencias, por lo que ellos reaccionan a lo que se encuentran. Si esperas un demonio, es lo que vas a encontrar.

Antes de que los humanos gobernasen el mundo, gobernaban los elfos. La historia de este punto lejano esta envuelta el leyenda y suposiciones más que en hechos. Se sabe que eran poderosos, que eran inmortales, y que empezaron a decaer cuando contactaron con los humanos y empezaron a verse afectados por sus enfermedades, hasta el riesgo de perder su preciada inmortalidad. A la reacción de rechazo de los elfos respondieron los humanos con la guerra, destruyendo su civilización, y esclavizando a toda la raza. Aunque ya no son esclavos en las regiones del sur de Thedas, los elfos siguen siendo muy discriminados, ciudadanos de segunda, una raza inferior.

Todo lo dicho, eran hechos, que podemos complementar con la versión con la mitología élfica que pervive en los pequeños clanes nómadas que aun mantienen la sombra del recuerdo de su antigua cultura. Afirman estos guardianes de la tradición, que llevan las caras tatuadas como muestra de lealtad a sus dioses (otra tradición supervivientes), que la causa de sus desgracias fue la traición de un dios, Fen'Harel, el lobo terrible, que engañó a sus hermanos, por envidia y ambición de poder, para que se apartaran del pueblo, encerrándolos lejos, apartándolos para siempre. Pero vamos, que es mitología. Nada que ver con la realidad por todos sabida, por opaca y distante que pueda ser. Pura superstición, de una religión que se resiste a morir, dentro del canon de Dragon Age.................hasta que el dlc Trespasser de Dragon Age Inquisición llegó.

In ancient times, only Fen'Harel could walk without fear among both our gods and the Forgotten Ones, for although he is kin to the gods of the People, the Forgotten Ones knew of his cunning ways and saw him as one of their own. And that is how Fen'Harel tricked them. Our gods saw him as a brother, and they trusted him when he said that they must keep to the heavens while he arranged a truce. And the Forgotten Ones trusted him also when he said he would arrange for the defeat of our gods, if only the Forgotten Ones would return to the abyss for a time. They trusted Fen'Harel, and they were all of them betrayed. And Fen'Harel sealed them away so they could never again walk among the People.

Allí, uno de los principales personajes aliados, compañero de aventuras y colega, el mago elfo Solas, se descubre como Fen'Harel, y que él orquestó los acontecimientos del juego (accidentalmente) en su intento de ver cumplido sus planes. Nos cuenta una historia bien distinta. De magos elfos muy poderosos ebrios de poder, convertidos en falsos dioses, esclavizando a su pueblo, marcándolos con tatuajes en la cara para enfatizar su dominio. Solas, llamado el Lobo Terrible por sus detractores, como uno de estos "dioses" que no enloqueció de poder, sino que luchaba por liberar a los elfos esclavos. Un héroe, un liberador. El acto final, cuando los "dioses" mataron a Mythal, otra "diosa" (y voz de la razón entre ellos), Solas decidió que habían llegado muy lejos. Que el mundo peligraba, y el futuro era negro. En el mundo de entonces, no había barrera entre el mundo físico y el espiritual. Solas usó sus formidables habilidades para crearla, y desterrar a los dioses al lado espiritual.

Pero al hacerlo, destruyó la civilización elfa. Todo lo que ellos tenían, hacían, o habían hecho en su mundo original se desmoronó cuando la realidad quedó dividida. Desde los edificios hasta la inmortalidad de los elfos, todo estaba basado en la magia, en los espíritus, etc, y todo quedó cortado con la creación del Velo. Los humanos y sus enfermedades solo remataron a un pueblo que había sufrido un cataclismo inconcebible. De ser una civilización que moldeaba al mundo a su antojo a perderlo todo y quedar ciegos y sordos.


Imaginen a Solas despertar tras una larga siesta (producido por el desgaste de usar su poder) y encontrar que ha creado un mundo donde su pueblo son alimañas esclavizadas, que envejecen, enferman y mueren como esos seres extraños que los dominan. Donde las religiones mayoritarias consideran abominable el Velo, los espíritus, la magia, y todo lo que era natural para Solas. Donde la magia y la espiritualidad no son realidades accesibles para la mayoría, y son temidas por casi todos, y perseguida. Un mundo de ciegos y sordos. Un mundo donde los elfos que aun recuerdan la sombra de la sombra de lo que fue aclaman a los tiranos que los esclavizaban, los "buenos tiempos", y su nombre (Fen´Harel) es sinónimo de traición y miedo, solo usada para soltar maldiciones. ¿Como se te quedaría el cuerpo?

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Y Solas es el villano porque esta envenenado de culpa por la gran responsabilidad con la que debe cargar. Por su error, por lo que le ha hecho a su gente. Por el mundo, para él abominable, que ha creado. Quiere enmendar su error. Deshacer lo que hizo, regresar al mundo de antiguo retirando el Velo, algo que invariablemente destruirá el mundo de Dragon Age como lo conocemos. Pero habiendo servido en la Inquisición, con esas criaturas sordas y ciegas, le ha hecho valorar esas vidas y esa realidad. Lo suficiente para no encontrar ningún regocijo en lo que planea hacer, por lo que implica para todas esas gentes con las que ha vivido. Así, un héroe que luchaba contra la opresión se convierte en destructor de dos mundos, asesino de millones de millones, verdugo de civilizaciones. Por actuar con desesperación y convencimiento de que era el único modo, quizás sin ponderar lo que implicaba, la primera vez, y la segunda, corroído por la culpa.

Queda por ver si tendremos que matarlo o podremos convencerle en el próximo juego. Porque Solas, como buen "dios" que no deja de ser, es un tanto arrogante, y como otros personajes que hemos consultado, esta embebido de un potente convencimiento de que tiene que ser él el que tiene que arreglar las cosas. Fuera antes por justicia, ahora por culpa, esta claro que esta convencido, a pesar de que reconoce su tremendísimo error, y no se hace ilusiones sobre sus actos pasados, presentes o futuros. Sabe que de héroe ya nada. Que es un monstruo. Por lo que hizo y va a hacer. Alguien debería sentarse con Solas y explicarle que, ya que ha quedado claro que sus más radicales intervenciones nada han arreglado, que no es precisamente fiable a la hora de tomar esas actuaciones, quizás debería considerar la posibilidad de no hacer nada por una vez, antes de cargar sobre su conciencia el exterminio de otro mundo y luego correr el riesgo de tener que arrepentirse otra vez.



Dos ejemplos más, breves, que se me alarga el artículo.

Phillip Blake/El Gobernador
Si algo ha hecho que siempre me haya gustado más el Gobernador televisivo que su versión de cómic es que el segundo no era retratado como un héroe o alguien especialmente admirado, simplemente un tipo que llenó el hueco ante la falta de autoridad y protección en el pueblo. A efectos prácticos, era un Atila posapocalíptico, un personaje que, como El Joker para Batman, su razón de ser y existir en la narrativa era arrasar con los protas y ser despreciable.

Pero en la serie, El Gobernador se nos representa como un carismático líder de la comunidad, admirado y respetado. Y, mejor aún, el Gobernador lo cree. Cree en lo que hace. Pocos saben lo que el Gobernador hace en aras de defender el pueblo. El Gobernador se esfuerza mucho en mantener esa fachada impoluta de líder ejemplar que lidera una comunidad sana. Una ficción que el Gobernador mantiene para mantener engañada a la población, para que su percepción de él y de si mismos sea buena. En su cabeza seguramente se dirá "es por su bien, ellos no podrían manejar o digerir las cosas que tenemos que hacer ahí fuera por ellos". Porque el Gobernador de verdad se ve como un héroe...... al principio.
Lo que me gusta del Goby, la esencia de su conflicto, y lo bien que le hace de reflejo al prota, es la lucha entre el héroe que fuera o se siente ser, y el monstruo adicto a la violencia que ha crecido parasitándole hasta ser todo lo que es. Durante la primera mitad de la tercera temporada, intenta blanquearse así mismo, de cara a la galería, y ante sí mismo, mientras vamos observando que tras el carisma, las palabras bonitas, el razonamiento virtuoso, hay un ser violento y controlador, alguien que no esta bien, y confunde sus pecados con virtud, y es consciente de ello, y no le gusta. Lo vemos cuando intenta ganarse a Michonne, y esta le amenaza y revela que sospecha lo que él es. El Goby se queda entre acojonado y desconcertado. Alguien ha visto tras la careta al bicho que ha crecido debajo, la verdad que hasta el mismo se niega. Normal que intente perseguirla y matarla. Y cuando la morena se carga a su hija-zombie (su perturbadora conexión con lo humano), pasamos a la segunda mitad de temporada, donde el Goby vive una degeneración progresiva y total. Le han jodido, a él, a su hija, al pueblo y su sueño. Las excusas y la ficción idílica que creara pierden significado, y ya solo quiere sangre. La bestia se libera.......hasta condenar a muerte a su propio pueblo.
Lo que hace la 4 temporada con él me encantó. Un Gobernador destrozado por el arrepentimiento, que demasiado tarde se dio cuenta de que se pasó de rosca por completo, y que se ha quedado "desconectado", en plan "paso de todo". Conoce a una nueva familia, una nueva hija, que se convierten en sucedáneo de la suya perdida. Se quiere negar en un principio, pero al final accede a ayudarlos. Y lo que parecía un camino de redención se tuerce, cuando el Gobernador llega a los pertinentes convencimientos de que nada es seguro para su familia, y que debe dar los pasos adelante que hagan falta para garantizar su seguridad. Incluyendo el asesinato de dos líderes del nuevo grupo al que se une, y la toma del poder en el mismo. Podemos imaginar como fue la primera vez viendo esto. Un hombre movido por un sincero deseo de salvar a su familia, dando un paso al frente donde otros no, llevando las cosas con eficacia y acierto. Hasta el propio Gobernador lo ve, cuando, tras asesinar al primer líder, y ver que su sustituto es débil, huye con su familia. Dice temer la caída inevitable del grupo bajo tan mediocre liderazgo, pero digo más, creo que teme lo que tendrá que hacer para evitarlo. Es un camino que ya conoce. Y nosotros. Lo termina tomando. Y sabemos donde acaba. En paranoia, violencia, obcecación, y al final, en una explosión de  locura donde el Goby lo pierde todo (otra vez), y esta vez si que consume lo poco que tenía de humanidad para siempre.
Un hombre duro y fuerte, frío y decidido, carismático y capaz, padre de familia abnegado, héroe respetado, tan profundamente consumido por todos estos deberes, por las cosas que hacía, en un principio para ayudar a otros, que pierde completamente el norte. Y donde la violencia era un medio para otro fin, al final solo queda un hombre roto en el que la violencia es todo.

Por cierto.......otro hombre de 40 y para arriba al que le pierde la paternidad. ¿Patrón?


Amon, Unalaq, Zaheer, Kuvira
Si tuviera que elegir que serie es perfecta para mi, no nombraría The Walking Dead (que me gusta, pero ha decaído mucho y esta llena de "cosicas"), ni Juego de Tronos (que adoro). Nombraría Avatar La Leyenda de Aang. Es casi perfecta en casi todo lo que hace bueno a una historia, y es un manual de como hacer una épica fantástica, si el Señor de los Anillos y Juego de Tronos te sabe a poco. De ahí podría sacar un artículo de cada puto personaje (y puede que lo haga). Pero es su spin-off lo que hoy me trae aquí, La Leyenda de Korra. Siendo un muy buen trabajo también, adolece de una falta de dirección narrativa que se nota, y la deja en mal lugar en comparación con la casi excelencia de su predecesora.

La historia de Avatar gira en torno al Avatar (valga la redundancia), el héroe capaz de controlar los 4 elementos a la vez, encargado de mantener el equilibrio en un mundo dividido entre 4 naciones, una por elemento. Del mundo proto-industrial mostrado en la serie original, la de Korra se sitúa en uno plenamente industrializado, donde la modernidad ha traído lo que trae la modernidad: cinismo, decaimiento de los valores tradicionales, rápidos cambios sociales, conflictividad sociopolítica, y todo tipo de radicalismos que vienen a arreglar las papeletas. Cada una de las 4 temporadas de Korra tiene un villano diferente, y todos, cada uno desde su punto de vista, tienen en común lo dicho, el cuestionamiento de la actual situación, el deseo de arreglar lo que consideran esta mal, la percepción de la heroína tradicional y sus valores (el avatar Korra) como anticuada, incapaz, testimonio de un tiempo caduco, de un sistema corrupto, etc etc, depende del villano. En definitiva, todos ellos se consideran héroes, cada uno a su modo.

Amon es un revolucionario que pretende arrebatarle los poderes a aquellos capaces de controlar los elementos, y crear una sociedad igualitaria, allanada por lo bajo, donde no haya unos por encima de otros de nacimiento.

Unalaq (el villano más flojo) es un tradicionalista convencido. Siente que el mundo moderno se ha apartado de la espiritualidad tan importante en el mundo de avatar. Y su vuelta al "back to the basic" tiene un indudable tic a ecoterrorista capaz de devolver a la humanidad a la Edad de Piedra si considera que así el mundo esta en armonía.

Zaheer es un anarquista. Así de simple, así de cojonudo, porque es el mejor. Sencillo, pero claro, y todo en torno a un personaje molón altamente filosófico que manifiesta el máximo desdén hacia toda forma de poder y autoridad.

Y Kuvira, la que me ha traído aquí. Todos los anteriores gustaban de considerarse héroes, pero no reúnen las características para considerarse tal. Quizás solo Amon, por su carácter revolucionario, galvanizando masas, podría denominarse de tal. Pero Kuvira sí. Tras los actos de Zaheer, que mandan a la anarquía y a la guerra civil al Reino Tierra, Kuvira desea que su ciudad (tecnológica, política y económicamente más avanzada que el resto) intervenga y unifique el país. Su líder (y algo así como una mentora y madre adoptiva para ella) se niega, pero Kuvira no puede quedarse sentada. Interviene. Y tras una serie de campañas militares, unifica el país y acaba con el caos y la división. Pero en el proceso, de las cenizas del atrasado, medieval, políticamente fragmentado e históricamente maltratado Reino Tierra, crea un imperio ultranacionalista, xenófobo y militarista, empeñado en devolver el orgullo a la nación, modernizarla, y recuperar todo el "lebensraum" (espacio vital), que considera le han escatimado al reino.

Kuvira reúne el perfil de los sujetos ya consultados. Arrogantes y con una seguridad en sí mismos que los convierten en grandes líderes, pero también en personas ciegas e inflexibles. Implacable y fría, no ha hecho lo que ha hecho siendo educada. Creyente absoluta en que lo que hace es por un bien mayor, que esta corrigiendo una injusticia, y que lo que consiga será más importante que todas las cosas que haga para conseguirlo (el clásico fin justifica los medios de todos estos personajes). No es hipócrita, cree en lo que hace. El avatar no estaba, y los que podían intervenir no lo hicieron. Alguien tenía que dar un paso al frente para salvar a mi pueblo, y lo di, debe pensar. El bien mayor. Parece una constante en estos personajes. La capacidad de sacrificar seres queridos por honrar ese bien mayor, a menudo en ese punto convertido en tozudez y locura autoalimentada.
Los villanos de Korra nos dan el cierre, porque la conclusión con todos ellos es inequívoca, y extrapolable al resto de personajes mencionados. Todos cuestionan al avatar, su lugar en la sociedad, el sistema, etc etc. Y no les faltan razones, lo cual hace fácil empatizar con ellos y  sus causas, porque pueden ser vistas como justas y heroicas. Pero a su vez, ellos son una crítica inequívoca a todo movimiento tildado de "revolucionario", "rompedor", "salvador", "igualitario", y demás apelativos que suenan bonito. Y no, eso no es suficiente. El valor más repetido y valorado de la franquicia (y de los avatars) es el equilibrio. El equilibrio que nos permite bailar entre un punto y otro, sin dejarnos llevar por la marea. Que nos permite valorar y criticar sin vicios. Sin caer en el radicalismo y en el absolutismo. Porque no son las ideas lo que le pierden a uno, sino los absolutos. No son las ideologías tanto como el enfocarlas en términos absolutos lo que daña a la humanidad. No hay nada más terrorífico que alguien que se cree en posesión de la verdad, que nunca duda, nunca se plantea otras opciones, nunca se replantea lo que hace, que cree que la certeza total existe. Y si es así alguien con "issues" personales lastrando, peor aún. Lo que se podría denominar de entereza, moralidad, fortaleza (algo positivo) se torna en realidad, por la naturaleza de sus actos y su aplicación en el mundo real, en una traición a lo que decía defender. Un enemigo si, puede que incluso un monstruo, pero del que puedes ver que lo ha llevado ahí, que hay una causa incluso entendible y justificable, que lo ha convertido en eso. Eso es lo terrorífico y fascinante, para mí, de los héroes que vivieron lo suficiente para verse hechos unos villanos. Que la única diferencia entre alguien buscando hacer lo correcto y una amenaza es solo un par de problemas personales y creerte demasiado tu propio rollo. La advertencia perenne que son contra el exceso de celo, que pierde incluso a aquellos con las causas más justas. Un concepto que ofrece una gris aproximación a algo tan "bueno" como lo que es ser un héroe, y lo que significa, que nunca viene mal para humanizar a unos personajes, o su conflicto.

                           

lunes, 20 de agosto de 2018

Star Trek Discovery (T1): a donde ningún ñordo ha llegado anteriormente

Me pregunto si había alguna manera de hacer un diseño de nave más feo


Voy a ser muy directo. Me gustaría que me gustase Discovery. En serio. Nada más aparecer sus primeros anuncios, recién acabada de ver Espacio Profundo 9, no podían ser mayores mis espectativas. Una serie que viniese con los deberes hechos de la experiencia pasada, con la ambición en tramas y medios propia de las series de hoy día. Pero no cayó la breva.

En fin, spoiler alert, por si alguien tiene interés de guardarse algunos secretos si no ha visto la serie.

Star Trek Discovery es una serie chapucera, que funciona a base de vueltas de guión (por no decir golpes propinados con el libreto) diseñados para llamar y mantener la atención del espectador, que en el shock momentáneo del atrevido giro de tuerca de tal situación o personaje no se para a pensar en el proceso para llegar hasta ahí, en el desarrollo y la calidad general de la historia. Y antes de que tenga tiempo, un nuevo golpe con el libreto directo a la mandíbula del espectador vuelve a nublar su visión. Y así sucesivamente, compensando las deficiencias en la calidad narrativa con un constante salto adelante de la historia, que avanza, siempre avanza, intentando atraparte en ese avance, para que mires hacia delante siempre, rezando para que no te fijes en el trayecto que se recorre, o el ya recorrido.

La trama del capitán Lorca, la de la emperatriz terrana, el salto mismo al universo espejo, la guerra con los klingons, lo de la infiltración del klingon operado, las intervanciones de Harry Mudd, el motor de esporas y su bicho, los terroristas vulcanos, y la moralina de última hora sobre los límites de la moral de la Federación. Todas tramas que se van sucediendo sin ánimo de coherencia interna, a menudo con poca explicación o justificación que les den entrada, con resoluciones igualmente hechas a la carta, que nunca obedecen a un sentido narrativo, a un desarrollo lógico, o a desarrollar alguna idea, sino a impresionar, al llamar la atención, confundiendo complejidad narrativa o un buen guión con dar muchos saltos mortales con tu historia. No puedo negar que el truco funciona hasta cierto punto. Es difícil no quedar preguntándose "¿y ahora qué?" después de un episodio, queriendo ver que nuevo retruécano se les va a ocurrir. Pero es puro artificio. Como los trucos de un mago, que distrae por un lado mientras hace lo que hace por el otro. Con la diferencia de que, al contrario que con ese ejemplo (y de cualquier buena peli o serie) la distracción tiene lugar no para producir "magia" sino para camuflar la inexistencia de la misma.



Un producto vacío de inteligencia, afectado además por la estupidez y confusión de valores de la progresía más estúpida de nuestros tiempos, que te llena la nave con todas las variedades sociales humanas que se le ocurre, golpeándose el pecho con el orgullo del necio, convencido de que eso es de lo que uno debe presumir cuando crea una ficción (no de la trama, argumentos, y otras cosas importantes), mientras afirma que ese es el espíritu de Star Trek, mientras olvida el espíritu de Star Trek: conocer lo extraño, aceptar lo diferente, explorar y descubrir. Juzgar cuando y donde puede o debe uno juzgar "al otro". Star Trek fue la serie que, por ejemplo, creo a una raza fascista y racista como los cardasianos, y en los primeros capítulos con un enfoque "serio" de esa especie (La Nueva Generación: Cadena de Mando 1 y 2), decidieron no ser maniqueos ni simplones recurriendo a lo fácil, el binomio fachas igual malos, sino crear un entendimiento de porqué los cardasianos eran así, que procesos sociales y económicos les había llevado a eso. Entenderlos, sin tener que compartir su pensamiento, una herejía para la mentalidad progre "moderna", rancia a más no poder, incapaz de discriminar entre el acto de comprender y entender, y el de compartir y defender. En consecuencia, los klingons se tornan en unos supremacistas reaccionarios ante la moderna y tolerante Federación, deseosos de restaurar su imperio decadente, bajo un reclamo sospechosamente similar al "America First" del hombre color cheto que gobierna actualmente en la Casa Blanca.

Y entiéndaseme, ni la tripulación multi-todo, ni la construcción de los klingons, ni siquiera el simil creada con un elemento del mundo real, son algo indeseado por mi persona o impropio de Star Trek. Lo que observo es como todo ello, mal ejecutado y realizado, deriva en una trama maniquea y de moral simplona, donde los klingons, o son malos o son individuos de mentalidad mediocre, cuyos principios no aguantan ni medio asalto (sirva de ejemplo la escatológica conversación entre la almirante y la klingon L'Rell en la que la primera insulta al mesías klingon que preconizaba el "Klingon First", sin que la segunda, presunta admiradora, replique porque "es que es tan grande la autoridad moral de la Federación").



Y así es como haces, virtud de un chapucero guión y una forma mal entendida de enfocar la narrativa, que una franquicia que celebraba la diferencia, la idea de que incluso los extremos, los opuestos y los diferentes pueden tocarse y hasta entenderse, admirarse sin tener que convertirse en el otro, en un panfleto en favor de la globalización a mayor gloria de la superioridad cultural de un modo específico de ver la vida, tenido de superior. No se me entienda mal, Star Trek siempre hilo fino en ese punto, pero tomando partido. Nuestros valores de tolerancia y demás, los encarnados por la Federación, son claramente los valores "buenos" dentro de la franquicia (por algo son los protas), pero siempre se cuidaban de no pisar la identidad cultural de las otras especies y facciones representadas, por violentas, opuestas o erróneas que estas pudieran llegar a ser.  Porque es que si lo haces, no hay debate que valga, ni contraposición de ideas, ni desafío alguno si aceptamos que el otro se equivoca porque sus valores no son buenos y punto. Incluso a veces usaban estas culturas para cuestionar la supuesta autoridad moral que de la Federación, a menudo presupuesta. Era ahí donde uno hallaba al mejor Trek.


Pero este Star Trek presenta un supremacismo klingon que llamaba a gritos a crear una historia que nos llevara a empatizar con ellos, con sus deseos y anhelos de restaurar un imperio otrora grande y dominante ahora fracturado y sumido en guerras internas entre sus casas nobles. A entenderlos, a pesar de que ese proceso de restauración pase por la recuperación de la cultura de la guerra y conquista, transitando por la dominación de la pacífica Federación y el rechazo de sus valores de tolerancia. Pero no. Nunca se explora que significa para los klingons todo eso, porqué ese rechazo. Solo son un mecanismo argumental para empezar una guerra que a su vez no será más que el telón de fondo para asuntos que, por otro lado, poco tendrán que ver con ella. Como mucho, para una trama de infiltración y traición que sirve tanto al efectismo de las tramas y giros de esta serie como de lógica o sentido carece, y para un cuestionamiento de la moral de la Federación tan falso como su enfoque de los klingons, pues no puede ser más artificial su presentación, y más falsa su resolución. Tanto la dinámica de los klingons y de la Federación, que podrían haber originado importantes reflexiones e ideas tanto para una Federación que debe poner en cuestión sus valores ante una situación imposible de ganar salvo que renuncie a ellos como para unos klingons que lo que buscan es restablecer sus valores de antaño, se resuelve de la forma más barata. Una bomba en un volcán, la amenaza del exterminio, y un detonador en la mano de la klingon pro-unión L'Rell. No se necesita una cuidadosa representación de las características sociales, económicas e históricas para representar un cambio en una sociedad o civilización, por ficticia que sea. No, que va. O, esta cuestión, en su traslación al lenguaje de la narrativa básica, ya no hacen falta guiones o historias que siembren, cultiven y recojan ideas que permitan desarrollar de forma inteligente y lógica la trama. No, no. Una puta bomba, sacada a última hora. ¿Dilemas morales, reflexiones sobre la vida, la forma de manejarse ante la adversidad, o una buena construcción de una civilización ficticia? ¿Pa que? Pon una bomba en tu vida.



Todo lo mencionado podría compensarse si, además, estuviésemos ante personajes interesantes, ricos y variados (en personalidad, me refiero), planteando alguno alguna historia que de algún modo compense la vaciedad de la premisa y el artificio del guión. Por desgracia, son pocos los personajes que escapan de la conflagración. Ya hablaré de aquellos que me gustaron, o no estuvieron mal. Mi atención se centra sobre todo en Gabriel Lorca interpretado por mi excelso Jason Isaacs, que esta bello haciendo de casi cualquier cosa, y en Michael Burnham, interpretada por Sonequa Martin-Green. Ay, ¿por donde empiezo?


Jason Isaacs esta excelso haciendo de un capitán de la flota con ciertos tics belicistas, con toques obsesivos y paranoides, aparentemente por haber sido el único superviviente de la destrucción de su anterior nave. Esto le proporciona a Isaacs al personaje más interesante, con diferencia, de no solo esta serie, sino de otras de Star Trek. No sabemos como era antes de la guerra, pero sabemos que esta lo ha cambiado, se ha vuelto manipulador, paranoico, belicoso, agresivo en su enfoque. En parte podemos defenderle. La Federación no es una organización muy belicista, y esta vendida ante los muy agresivos klingons. Que el capitán Lorca, tras su experiencia personal, haya decidido alzarse como ese hombre fuerte y decidido, dispuesto a tomar las decisiones que ningún otro oficial de la Flota Estelar estaría dispuesto a tomar, es hasta comprensible. Crea un interesante efecto en la nave Discovery y su tripulación. La tradicional confraternización propia de las naves de las pasadas series vista en las naves de la Flota esta ausente. Todo es rígido y militar en la nave Discovery, cuyo nombre mismo indica que no fue una nave creada para la guerra. Realmente, con Lorca como uno de los personajes principales, Discovery creó la mejor trama sobre los límites a la moral de la Federación que uno podía imaginar, saliéndose de los esquemas tradicionales de anteriores series de Star Trek. Un personaje conflictivo, que abraza una realidad ajena, y hasta reprensible, para la sociedad de la que proviene, pero cuyos actos podemos entender de donde vienen, y hasta compartirlos.

Hasta cuando destrozan a su personaje esta magnífico


Solo que no es así. Lorca, el Lorca que vemos durante la serie, no es el Lorca de ese universo, sino del llamado Universo Espejo, una realidad alternativa donde la humanidad no es la civilización pacífica y tolerante que es en el universo primario, sino un imperio militarista de tintes fascista y xenófobos, que emula la expansión humana mediante el acuerdo y la concordia representada por la Federación con la conquista y el genocidio que caracterizan al Imperio Terrano que le sirve de reflejo en ese universo alterno. Lorca no es más que un rebelde frente a la Emperatriz terrana que, de algún modo difuso, suplantó a su yo del universo principal. Y de algún modo igualmente difuso (gracias a Dios, tuvo al guión de su parte para protegerlo), todo lo que hace a lo largo de la serie es un plan para volver y terminar su golpe de estado de algún modo. Que le sale bien, no se sabe muy bien como. Ni siquiera se cumple el triste sueño de que Lorca fuera una especie de revolucionario, que aunque usara el asesinato, la traición y la manipulación sistemática para alcanzar el poder (métodos habituales en el Imperio Terrano) lo hiciera para conseguir mejorar las condiciones del Imperio. Algo que conservara al gris e interesante personaje que se había construido de aquí para atrás. Pero no. En cuanto le dejan hablar, se pone a lanzar discursos grandilocuentes de rezumante maldad que, curiosamente, vuelven a apelar al "make America great again" que creíamos ya abordado con el por ese momento ya olvidado asunto de los klingons. Una basura que estropea al que para mí era no solo el mejor personaje de la serie, sino que iba para uno de los mejores de la franquicia en general. Malgastando a un actorazo, por cierto, y de paso.

Creo que pocas cosas describen mejor al guión más basado en el efecto y en los giros que en la trama y el desarrollo argumental que este auténtico suicidio de personaje que ejecutan aquí solo para arrancarte un par de "oooohhhh" y "joder".


Luego esta Sonequa Martin-Green. Juro por mi madre que estoy convencido de que se inventaron eso de que fue adoptada por el padre de Spock (y que por tanto, se ha criado como una vulcana) para intentar justificar lo puñeteramente irritante que es la inexpresividad de la actriz. Ya en los Walking Dead, donde era dificil que alguien no me gustase de algún modo, me descubría intentando empatizar con Sasha (su personaje allí), sin conseguirlo, para mi eterna frustración. No es que le dieran nada demasiado interesante que hacer, pero para ser justos, tampoco había mucho que sacar de la actriz. Y aquí, como prota total de la función, se nota. Salvo notorias excepciones, donde la actriz consigue ganarse los galones de actriz, su desempeño es en general poco creíble, destacando solamente en las escenas de acción, por decirle algo bueno.

Todo su desempeño se podría coger con pinzas. Ellos te dicen que es una humana que no sabe comportarse muy humanamente por su crianza vulcana. Pero tardan lo suficiente en decírtelo para poder atribuir esas ligeras anormalidades en su conducta a que la actriz es mala de cojones. De hecho, aun cuando lo sabes, cuesta creerlo (a mi por lo menos). Es que no lo veo. La actriz no tiene tanto registro para conciliar el supuesto conflicto entre las dos realidades que tiene. Por lo general, solo es una mujer seria de aburrida personalidad, con algunos arrebatos. No hace falta ser medio vulcana para eso. El hacerla hija adoptiva de Sarek (papi del todopoderoso Spock) me parece una pobre chapuza para conectar de algún modo a este personaje recién llegado con la "élite" fundacional de la franquicia. Poco importa lo coherente que pueda ser con el resto de la franquicia el apañete. Personalmente, me parece un triste intento de blanquear con el prestigio de otros personajes a un personaje nuevo pero cutre y sin sustancia, al que no han sido capaces de darle una identidad y dinámicas propias. Tiene que parasitar nombres de personajes trekkies mucho más asentados. Triste manera de legitimar tu invento.


Hasta su trama personal es un artificio que se tiene en pie solo por ya mencionado empeño de tirar p'alante y no mirar para atrás del guión. Movida por sus prejuicios ante los klingons pasados por un aparente filtro de lógica vulcana, Burnham se amotina contra su capitana y amada mentora, para atacar a la nave klingon con la que se habían encontrado, el primer contacto no directamente hostil con los klingons en unas cuantas décadas. Burnham los atacan bajo la "lógica" de que ellos solo respetan la fuerza, y con ella hay que darles para que te pillen respeto. No voy a liarme, se monta un combate de la hostia, su capitana muere, junto con media nave, y a Burnham la detienen y poco menos que le cargan lo de haber iniciado la guerra con sus actos. En teoría, el personaje debe redimirse de esa pesada losa, y aprender que esa belicosidad no es el camino, hacerse sentir digna de la mentora a la que traicionó. No voy a negar que la premisa, por lo menos la idea con la que pretenden investir al personaje, es interesante, sobre todo en tandem con la belicosa influencia del capitán Lorca. Pero como dije, esta cogido todo con pinzas. Los actos de Burnham nunca se ven lógicos ni legítimamente podemos entender su curso de acción como algo que no sea verdadera gilipollez por su parte. Realmente es dificil empatizar con un personaje que es tan gilipollas que entiende que la manera de salvar a sus seres queridos es traicionarlos e iniciar una batalla imposible de ganar con un enemigo sanguinario que no les esta atacando. Todo rematado por el hecho de que los klingons iban a pelear con ellos sí o sí al final, cosa que hacen. Cargarla con el peso de ser la causante de la guerra queda muy bonito sobre el papel, pero tal como se desenvuelven los acontecimientos, es un pegote metido con calzador por parte de la trama que hieren el arco argumental de Burnham con una molesta falta de verosimilitud.


Gracias a los cielos, no todo es horrendo. A pesar de lo nada justificado que esta el cambio de look de los klingons, de lo mal que casa con el resto del canon.......debo decir que me gusta. Ahora los medios de maquillaje son superiores a los que había antes, y ese antes, a su vez, el que creo el aspecto típico que asociamos a los klingons, no deja de ser un cambio de otra versión aun más simple de los klingons, en la primerísima serie de Star Trek. Así que si, estos nuevos klingons son lo de menos para mí. Esta serie hace muchas cosas mal para estarme quejando de que los klingons parezcan, ahora más que nunca, unos bestias verdaderamente feroces y temibles.

En general, el valor de producción ha subido considerablemente, en comparación con pasadas épocas. Ahora si podrían, si quisieran, hacer un Trek más complejo y ambicioso, llegar a donde las series del pasado, limitadas por los medios de su época, no pudieron. Asímismo, aunque chapuceramente, sería de necios negar que el valor de entretenimiento, al menos, se lo tienen pillado al asunto. Algo bueno debe sacarse de lo mediocre, al menos, y lo cierto es que Discovery entretiene. Por ver esta si logran sobreponerse a las chapuzas y el simplismo de esta primera temporada.


Oh, Saru. Bendito Saru. Si alguien en esta serie se alza en guardián de lo que hacía grande a Star Trek, es él. No podría ser un personaje más clásico, tomando los esquemas más simples de la franquicia. Tome usted un alienígena cuya biología/cultura crea un aspecto, ámbito o forma de entender la vida o de manejarse muy marcada, diferente. Un ser que represente una sociedad marcadamente diferente a la nnuestra en metas, objetivos, expectativas, ideas, anhelos, etc. ¿Que es Spock sino eso? Un ser de lógica, luchando por entender a los humanos (y los humanos por entenderle a él), llevando una vida de descubrimiento, de uno mismo o sobre la vida, de la que el espectador es partícipe. Saru es un kelpiano, una raza que ha evolucionado bajo la presión de ser una especie depredada en su mundo natal. Por ende, no solo su sociedad, sino sus cuerpos (capaces de detectar el peligro como si el sentido arácnido de Spiderman se tratase) giran en torno al concepto del miedo, a la prudencia, y a la aceptación de la fatalidad. No significa que sean cobardes, sino que tienen otro tipo de perspectiva, una que asume la vulnerabilidad y la posibilidad de la agresión externa como máximas irremediables, algo que el optimista ser humano no concibe, a menudo más centrado en ignorar su propia mortandad y límites. A través de Saru, podemos entrever que es vivir con el miedo como forma de vida, lo limitador que puede ser, el como esa mera noción socaba atributos que la humanidad considera positivos. Pero a la vez, Saru no deja de tener su razón. El ser humano, acostumbrado a su propia arrogancia y genialidad, se olvida a veces de su vulnerabilidad, de lo relativo y frágil que puede ser todo.


La Philippa Georgiou de la veterana Michelle Yeoh compensa un poco el desaguisado de Lorca. Solo un poco. Como la capitana/mentora de Burnham resulta competente y entretenida, y al morir prontito, deja en general una impresión buena. Pero es como la Emperatriz terrana cuando nuestros protas van al Universo Espejo donde la cosa se pone realmente chula. Antes dije que, de vez en cuando, se lograba sacarle algo de punta a la sosa de Michael Burnham. Bueno, sus interacciones con la emperatriz son casi todas esas puntas. Es muy entretenido ver a un personaje tan marcado por como le falló a su mentora (y que luego murió) volver a verse ante ella......solo que no es ella, es una tirana genocida e implacable que, sin embargo, le dispensa cierto cariño maternal a Burnham........pero porque se lo dispensaba a la Burnham espejo, su hija adoptiva, que suplanta nuestra prota cuando va a ese otro universo. Realmente entretenido ver esa nada fácil y siempre tensa relación de "cariño". La hija perdida para una, la mentora perdida para la otra, de algún modo reencontrándose a través de los universos. Diferentes, mucho, conscientes de que la otra no es quienes ellas recuerdan......pero aun así y con todo....... Que la colaboración entre los personajes traspase el universo espejo y nos lleve de nuevo al principal, a donde se traen a la emperatriz por la negativa de Burnham de dejarla morir en el Universo Espejo, resulta de los poquitos movimientos sorpresa satisfactorios de verdad de la serie......quizás porque es de los pocos fundamentado en unas relaciones bien establecidas y construidas (para variar en esta serie). Se logra crear una conflictiva y tensa, y sin embargo emotiva relación, entre los dos personajes. Debo darle crédito por ello, porque lo disfruté muchísimo. Casi me compensan el malgasto de Jason Isaacs. Casi.


Para ir terminando, el resto del reparto que hacen la tripulación de la nave resultan competentes en general. Destacar que la serie logra hacer un movimiento interesante en su manera de enfocar a la tripulación. A pesar de que algunos de ellos eran recurrentes en los primeros episodios, con diseños particulares que obviamente esclarecía que no eran gente random, su participación en la trama, si se producía, era mínima. Y es deliberado. Refleja la manera compartimentada, secretista y militar que tiene Lorca de llevar los asuntos en la nave. La sensación de comunión, piña, camaradería y familiaridad propia de TODAS las tripulaciones en las series de Star Trek estaba ausente. Todo se manejaba fríamente, y parecía que solo unos pocos personajes estaban en posición de tener alguna voz en los asuntos que tenían lugar. Pero cuando Lorca desaparece y toma el mando Saru, de repente todos esos secundarios de vista empiezan a hablar, a participar, a tener nombres, a relacionarse. A través de la neblina militarista de Lorca resurgía el viejo espíritu cercano y cálido de toda la vida de Dios. Debo decir que fue algo que me gustó mucho, una evolución temática basada más en la atmósfera y en las coyunturas que la influyen que en que alguien lo verbalice.

Por acabar, las conclusiones. Discovery, al menos su primera temporada, es una serie con algunos aciertos, y muchos errores entre medias. Cosas que son, simplemente, cuestión de guión y de como se escriben las historias. Un constante salto adelante, con plot twist vacíos y forzados la mitad (por ser generoso) para intentar mantenerte pegado de cara al siguiente episodio. Hilarante, por  ejemplo, el como se inventan sobre la marcha que los terranos del Universo Espejo tienen hipersesibilidad a la luz para que asociemos, segundos antes de que nos lo digan, que Lorca es de ese Universo Espejo (pues tiene hipersensibilidad, que asociábamos hasta ese momento a una herida de guerra). ¿Se puede ser más chusco que invertarse una pista super forzada y plantarla segundos antes de la revelación? Lo dicho, es para que te quedes "yoooooos" o "buaaaahhhh, que giro" sin que el guionista tenga que partirse mucho la cabeza. Y eso, no es Star Trek, señores. Podría redundar, pero no lo haré. Star Trek puede ser oscura si te place (DS9 es bastante bélica y oscura, y para mí es la mejor serie de Star Trek). Lo que la diferencia de esta obra es que, primero, están mejor realizadas sus tramas, tratadas con más consciencia de lo que tienen entre manos, tienen mejores personajes, tratados con más respeto,.......y no son obras cínicas y estúpidas. A pesar de las limitaciones técnicas, de lo anticuado de los efectos o la estética, DS9, y muchas de las otras series de Star Trek, trataban de tomarse en serio a sí mismas, tenían, en sus mejores momentos, conciencia de estar creando material para una franquicia mayor, tramas que debían ser interesantes (porque con efectos especiales y acción solo no vas a triunfar con los medios que tenían). Y cuando decidían abordar una cultura, o cuestionar a nuestra civilización y moral occidental a través de la Federación, trataba de hacerlo con criterio y tomándoselo con responsabilidad. No siempre salía bien, pero al menos intentaban ser serios, y no caer en el pegote metido con calzador, plot twist baratos con los que vender el siguiente episodio. Y subterráneo a todo eso, una espeluznante carencia de algunas de las mejores virtudes de Star Trek.

Si antes Star Trek alargaba sus temporadas con capítulos que, al margen de su calidad, eran a menudo aventuras independientes, no conectadas, con un abordaje de las tramas generales propio de serie más "tradicional", ahora hemos terminado con una serie que en su mayor parte no se aleja de la historia que esta contando, pero que dicha historia no es más que un conjunto de pegotes diseñado para maximizar todo posible el interés por el espectáculo, sin atender a nada más. Mi único consuelo es que la muy icónica Nueva Generación también empezó con temporadas malas, por lo que he oído. Así que, quien sabe. Quizás en el camino, algún productor o director recuerde lo mejorcito de lo que era capaz la franquicia, y lo aborde con la ambición de crear una auténtica trama continua, sin capítulos superfluos, y una trama de calidad que anteponga unos mínimos de calidad y sentido a la prestidigitación vacua.